| decodificador |
| Revista de actualidad musical en castellano |
| www.galeon.com/decodificador |
|
Talentos a la sombra |
|
Willy Vijande El bajista ideal de Los Ilegales Tras militar en grupos asturianos como Suybalen y Terlenka, Willy Vijande llegó a ser el bajista de Los Ilegales desde su segundo disco "Agotados de esperar el fin" (Sony, 1984). Tras su incorporación como sustituto de Iñigo Ayestarán, rápidamente su talento afloró y fue un elemento clave en el éxito del grupo durante los años 80. El líder del grupo, Jorge Martínez, que tenía costumbre de escribir en las contraportadas de los discos algunas reflexiones, señalaba que habían incorporado a Willy Vijande a la banda. Lo definía como un ser "primitivo". Señalaba que "sólo responde a instintos primarios como Willy comida o Willy putas". Dejando de lado esos juicios de valor, con Willy Vijande se demuestra que existen "hilos invisibles" entre determinados músicos que hacen que los grupos no suenen igual con unos componentes que con otros. Nunca han tenido Ilegales un bajista como Willy. Ni Rafa Nenuco ni Alejandro Blanco han podido lograr las líneas de bajo que aportaba Vijande a los asturianos. Y no sólo musicalmente. Estéticamente resultaba "impresionante" ver sobre el escenario a dos "chicos del norte" como Jorge Martínez y Willy Vijande. Sus vaqueros, sus cazadoras de cuero y su porte y look agresivo y rockero daban una imagen absolutamente rocosa e infranqueable a la banda. Pero la aportación del notorio bajista fue más allá de todo esto e incluso Willy firmó con Jorge Martínez algunos temas de Los Ilegales, como "Soy un macarra" o "destroanfetamina". Tras la publicación de "Chicos pálidos para la máquina" Willy abandonó la banda cuando ésta estaba enfrascada en la realización de su disco más avanzado y experimental "A la luz o a la sombra todo está permitido". Pero volvió para el siguiente disco, "Regreso al sexo químicamente puro" (Hispavoz, 1992) donde dejó huella de nuevo en el sonido. Tras esa colaboración se borró definitivamente del grupo hasta el concierto de celebración de veinte años de Los Ilegales ("El día que cumplimos 20 años, Santo Grial, 2002), donde participó en la interpretación de varios temas ("soy un macarra" y "chicos pálidos para la máquina). En el concierto de celebración de sus veinte años, Jorge lo presenta como un tipo que es capaz de ir a un restaurante y "pedir dos veces el plato más caro para después vomitarlo". En el concierto se puede observar las miradas de complicidad entre él y Jorge y esa química especial, musicalmente hablando, entre ambos. Las buenas relaciones entre ambos quedaron certificadas en el aparte que tuvieron ambos al finalizar el concierto Tras su salida de Ilegales, Willy siguió ligado a la música. En la actualidad es el responsable del buen sonido de la sala "EL Sol", donde han presentado Los Ilegales su último disco "Si la muerte me mira de frente me pongo de lado" (La Casa del misterio, 2003). Pero además de su labor de técnico, Vijande se ha destapado como un meticuloso y excelente productor, como ha demostrado con Monotone en (2001) o Balboa "Just Married" (El Diablo!). También tuvo tiempo Vijande para ser parte, junto con Rafa Kas y otros, de los Electric Playboys a finales de los años 90.
|